A veces no nos damos cuenta, pero dentro de nosotros existe un mundo gigante, inmenso, todo un universo lleno de fantasías, sueños, deseos, que inconscientemente detenemos, asesinamos, filtramos y de los cuales muchas veces nos avergonzamos.
Al hacer esto, estamos renunciando a nuestra capacidad de ser, a nuestra imaginación y todo lo que nos conecta con nosotros mismos y nos hace ser distintos al resto de los animales, nos hace sentirnos orgullosos de ser seres humanos.
No renunciemos a nuestra capacidad de seguir adelante iluminados y guiados por la sola luz que emana de nuestro corazón, no teman sentir, no teman volar.
domingo, 17 de diciembre de 2006
Suscribirse a:
Entradas (Atom)